Angélica Aragón en un Solsticio de Invierno ene 22, 2014 • 6:12 PM

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Entrevista para Filmakersmovie.com por: Daisy Novoa Vásquez

El día que me encontré con Angélica Aragón en Cambridge, Massachusetts para entrevistarla fue cuando por primera vez cayó nieve en la ciudad y la temperatura bajo considerablemente; habíamos quedado en ir a Harvard Square entre sus presentaciones pero no pudimos por la visita de la nieve.

Al cabo un rato vi a Angélica Aragón aproximarse, todavía llevaba la falda larga y tradicional que vestía en la obra, sin embargo traía una chaqueta moderna encima, abrigándola y obviamente protegiendo su garganta y su voz, que tanto necesitaría para la siguiente presentación que sería en menos de una hora.

Revels | http://www.revels.org/

Angélica me saludó muy efusivamente, en un principió creí que podía ser por la adrenalina que todavía traía del escenario, pero luego me di cuenta que era por el dinamismo y la intensidad de su personalidad. Además cuando la había visto días antes, en otra ocasión más corta y fuera del teatro, ella fue igual de energética. Ahora no me cabía duda que ella era siempre así.  Angélica es una mujer vibrante, así como lo son sus ojos que me veían fijamente en el transcurso de nuestra conversación, brillando siembre entre tonos verdes y miel y volviéndose aún más intensos con el dramático maquillaje de la obra.  Angélica a parte de ser una persona llena de vitalidad es una mujer inteligente, buena, sencilla y curiosa. Para los que no la conocen bien, ella es una actriz mexicana muy querida y bastante conocida dentro del cine y televisión de su país, quién ha incursionado exitosamente también en Hollywood en películas como Un Paseo por la Nubes y Bella.

“Así que a unos pocos días del verdadero Solsticio de Invierno y conmemorando él mismo con esa bella obra, dentro de un precioso teatro, me dediqué a preguntarle a Angélica lo más que pude en el limitado tiempo que teníamos, mientras afuera caía la nieve y dentro todos se alistaban para la siguiente presentación.”

Cortesía: Angélica Aragón Cortesía: Angélica Aragón

¿Me puedes decir en 30 segundos quién es Angélica Aragón?

A: Pues mira soy hija de un actor mexicano; involucrada dentro el mundo artístico desde que nací prácticamente.  Soy actriz de teatro, cine, televisión y radio. En los últimos años he producido cinco discos de canciones mexicanas de autoría de mi padre, un compositor muy reconocido en México, José Ángel Espinosa. Estoy dirigiendo más que actuando; en teatro sobre todo y en televisión. Y bueno feliz de estar aquí porque hace 40 años que conocí al director de este espectáculo, Patrick Swanson. Él fue mi maestro en la escuela de teatro donde estudié en Londres, Inglaterra y es la segunda vez que participo en esta celebración en el teatro Sanders.

¿Entonces la oportunidad de participar se dio por el director, Patrick Swanson?

A: (Angélica sonríe ampliamente y asiente con la cabeza). ¡Sí!

¿Cómo fue la experiencia el primer día de la obra The Christmas Revels aquí en Cambridge?

A:Hermosísima porque el público está muy dispuesto a participar, a entrar dentro del juego de la narrativa, de las canciones, de los bailes. Y eso siempre para el actor es muy, muy gratificante.

¿Cuál es tu parte favorita de esta obra?

A: El círculo allá abajo antes de empezar, cuando todos los 85 elementos que estamos en escena nos damos la mano y una energía se siente fluir a través de los niños pequeños (tenemos niños de seis/siete años) hasta los adultos mayores. Entonces esa gama de energías y de diferencia de edades pero con ese propósito único que nos convoca a hacer esto cada noche es una experiencia única…

¿Cuándo decidiste ser actriz?

A: Pues mira yo a pesar de que crecí en el medio y conocí a muchos actores y estuve dentro de los foros de cine y teatro durante muchos años realmente lo que quería era estudiar medicina. Mis mejores calificaciones en la escuela siempre fueron en biología, entonces finalmente al salir de la preparatoria había hecho algunas cosas de teatro estudiantil pero quería ir a la universidad, pero la Universidad Nacional Autónoma de México estaba en huelga en ese momento. La huelga se prolongo, y dije: “No, tengo que hacer algo. Hasta mientras voy a Inglaterra a estudiar teatro”, y ahí me quedé siete años y ya no recuperé el impulso de estudiar medicina.

¿Bueno, entonces si no fueses actriz serías doctora?

A: (Angélica sonríe con complicidad)… Bueno, yo creo que hubiese sido más bien física… (Cambiando ligeramente su tono de voz y la expresión en el rosto.) Física cuántica.  Me interesa todo el desarrollo de la ciencia.  Es fascinante.

¿Serías una científica, entonces?

A: Sí, por eso sí quería ir a la cena el otro día…  ¡Ándale, ahí quería yo estar! Pero no pude ir por los ensayos.(Ambos reímos. Angélica se refería a una invitación que yo anteriormente le había hecho de improviso para compartir con algunos amigos en Boston, entre estos algunos científicos. Angélica me preguntó cómo había estado la velada y conversamos brevemente de eso. Luego continué con mis preguntas).

¿Cuál ha sido el momento de más orgullo en tu vida artística?

A: Pues mira, han habido muchos afortunadamente.

“El que más me satisface a mí es un momento que pasó totalmente desapercibido porque es íntimo, y fue cuando le presenté a mi papá el primer disco que habíamos grabado de sus canciones, que se llama Silencio Corazón. Eso fue hace unos siete u ocho años más o menos.  Pero en términos de mi carrera profesional yo creo que el haber participado en una telenovela que se llamó Mirada de Mujer, que fue realmente muy bien recibida, no solamente por el público televisivo, sino también por el público en general.”

Mirada de Mujer | TvAzteca 1997Mirada de Mujer | TvAzteca 1997

Se hablaba de la telenovela en los diarios pero en los editoriales de los periódicos, no solamente en la sección de espectáculoHubo un movimiento fuerte por parte de la iglesia católica mexicana para interrumpir la transmisión, no directamente ante los estudios o la televisora, pero si intentando que el público no la mirara porque decían que pretendíamos cambiar las costumbres, las buenas costumbres,  de la familia mexicana.  (Mi expresión de asombro quizá hizo que Angélica continuará con más pasión y determinación en su voz.) Y bueno mi argumento siempre fue que la sociedad camina en una dirección  y las instituciones tienen que acompañar a la sociedad en esa dirección, no tienen que detenerla ni obligarla a ir en otro camino que no es el que la sociedad ha elegido.  Entonces tuve muchas discusiones públicas con sacerdotes y finalmente el público ganó, en el sentido de que la telenovela fue muy, muy vista y muy exitosa.

¿Qué más ocurrió?

A: Bueno grandes cosas sucedieron después de eso. En primer lugar tuvimos una portada Ari Telch y yo, mi compañero actor en la historia, en la revista Time en Inglés. Hubo un artículo que se llamaba “Rompiendo Tabúes” (Breaking Taboos) en donde se hacía un análisis de las telenovelas  hispanas, no solamente mexicanas, pero la foto que escogieron fue la nuestra. También me dio muchísimo gusto que en Israel el público que vio la telenovela, particularmente en la ciudad de Tel Aviv, quería aprender español para poder seguir la telenovela sin subtítulos y sin traducciones. Y luego en la revista Time también del año 2001, luego de que cayeran las Torres Gemelas, se publicó una pequeña nota que decía: “Después de liberada del control de los talibanes, la capital de Afganistán, pretende regresar a su vida normal, y en la medida que hay luz eléctrica el público sintoniza la televisión para mirar una telenovela mexicana: Mirada de Mujer”.  Cuando yo vi eso me pareció extraordinario que de alguna manera la novela pudiera representar eso, una manera de vincular a la familia alrededor de una discusión, creo que muy saludable y adulta, respecto de las distintas relaciones interfamiliares que existe en todos lados.

Yo entiendo que tú eres una activista en favor de la mujer. ¿Esta telenovela afectó en esto, o cuál fue el catalizador que te convirtió en activista?

Pues mira, cuando tenía seis años de edad me dio hepatitis y entonces tuve que vivir en casa de mi abuela varios meses y tenía que estar completamente en reposo. Entonces encargaban a la persona de la limpieza que se sentara  a mi lado y no me permitiera moverme. Entonces claro, yo quería jugar a la escuelita. Yo ya estaba en primer año de primaría y sabía leer y escribir y se me hizo lo más fácil que ella sea la alumna y yo la maestra. Cuando me entero que no sabía ni leer ni escribir, una mujer adulta, me rompió todos mis esquemas. Yo le dije: “¿Pero por qué, eres tonta de la cabeza, o por qué?” Y me dijo: “Es que nunca fui a la escuelaEn mi pueblo no había escuela, no había luz eléctrica, no hay carreteras pavimentadas.” Ahí fue que me di cuenta que habían diferencias sociales muy grandes en nuestro país, y que la marginación impedía que la gente pudiera realmente participar de la vida social, de la vida cultural, de la vida política.

Al no poder leer la gente está completamente aislada, sin armas para defenderse.Por su puesto le enseñé a leer a ella en esos meses,  y me di cuenta de la facilidad con la que ella podía aprender. Su inteligencia evidentemente era comparable a la inteligencia de cualquier persona, y mi abuela incluso comentaba, en tono de broma por su puesto, cuando esta mujer pasó por la primera, la secundaría, la preparatoria: “Bueno, pues, hemos perdido una gran cocinera pero ahora tenemos una académica en al casa”. (Angélica sonríe profundamente). Y bueno entonces ese fue el principio yo creo, y de ahí en adelante un sentido de la justicia… Yo gané una competencia que para mí era muy importante, de poesía declamada, y para la directora de mi escuela era muy complicado seguir en ese proceso, ya para competir estatalmente, etc. y cedió mi lugar al segundo puesto, lo intercambio con la de otra escuela,  y nos fuimos. Y cuando yo me enteré de lo que había sucedido me sentí tan ofendida que dije:

“No, uno tiene que luchar por lo que es justo, no por lo que es cómodo”.

Todo eso fue en mi niñez.

¿En tu vida de adulta?

A: Cuando yo acabé la preparatoria comencé a trabajar en cositas que me dieran y me contrataron como traductora, interpreté y acompañante de participantes extranjeros de un festival de música muy importante, y estaba esta persona de la India que hablaba solamente inglés y me comisionaron para ir a buscarlo al hotel y llevarlo a no sé dónde, y de ahí surgió un amor… No somos marido y mujer ya, pero tenemos una gran amistad y un gran cariño el uno por el otro. Su familia, también una familia de artistas. Sus padres fueron bailarines muy importantes cuando la India se liberó de Inglaterra en el año 47.  Ellos formaban parte de la compañía de danza de Uday Shankar, hermano de Ravi Shankar.  Yo fui después a la Universidad de Londres a estudiar sánscrito-bengalí, que es el idioma de la familia, y también historia y filosofía de la India, etc.

Y volviendo al escenario, en una obra como The Christmas Revels,

 Cuando no estas hablando y tus compañeros están actuando, ¿en qué estás pensando? ¿En la siguiente línea que vas a decir?

A No.

Estoy viendo a mis compañeros, sobre todo a los niños que están en el escenario porque me encantan sus reacciones; son tan espontáneas.  Están tan pendientes,  tan atentos.

Y hoy en día lo que más les cuesta a los padres de familia es enfocar a los niños hacia una actividad, con todos esos síndromes de falta de atención, etc., etc. Es increíble como en escena los niños se sienten obligados por ellos mismos a no perder el hilo de lo que está sucediendo. (Cambiando a un tono más amigable y casi envuelta en risas Angélica sigue…) Porque atrás hay gente que los está esperando para darles sus buenas nalgadas si se portan mal. (Nos reímos) ¡No, no he cierto!

¿Cuántas veces has trabajado con niños?

A Muchas veces. Bueno te decía de la primera vez que participé en Revels hace 19 años. Me lo han recordado todas estás personas que siguen en la compañía… Ahí habían niños. Mi hija tenía cinco años en ese momento y participó en el coro de niños.  También hice la telenovela Chispita, con muchísimos niños, de los cuales ahora Lucero, que era Chispita en ese momento, tenía entre 10 y 11 años. Bueno la novela duro bastante tiempo así que ella cumplió 10, cumplió 11 y ahí fue la primera vez que volví, creó, a encontrarme con un grupo grandes de niños y trabajar con ellos regularmente todos los días.

 ¿Si tuvieses que escoger solamente teatro, cine o televisión para el resto de la vida, qué escogerías?

A (Angélica responde rápidamente, casi con una sola bocanada de aire)

Yo creo que el
cine. El cine es un trabajo de gran precisión.  (Sonríe y con más calma sigue). Me encanta, me encanta como se va armando en desorden toda la historia.  Como se va pegando; creo que es un trabajo de alto rendimiento.

¿Qué tal fue tu experiencia en Hollywood?

A:Me encanta, me encanta. Debo de reconocer públicamente mi agradecimiento a Alfonso Arau, que fue quien por primera vez me invitó a trabajar en Estados Unidos.Yo había filmado algunas películas americanas en México. Pero él me invitó a participar en Un Paseo por las Nubes (A walk in the Clouds), en Picking up the Pieces (Traducida al español como: “Cachitos Picantes”) con un reparto extraordinario, encabezado por Woody Allen, Sharon Stone, Kiefer Sutherland, etc. etc. Un sin número de actores importantes.

Y bueno luego hicimos también una película en Italia con Maria Grazia Cucinotta, quien también estuvo enPicking up the Pieces. (Fue) una película siciliana que se filmó en las afueras de Roma y yo le agradezco a Alfonso Arau siempre el haberme abierto las puertas a un mundo internacional.Y bueno, de ahí he tenido películas que han sido afortunadas. Bella, una película hecha por mexicanos pero en inglés; una película americana para todos esos efectos.

¿Bella ganó el premio de People´s Choice en Canada, en el Toronto Film Festival, cierto?

A: Ganó el premio en Toronto cuando estaban concursando también películas como Babel de González Iñárritu, estaba concursando también Volver, con Penélope Cruz, de Almodóvar. Una película, pues… (“con peso” interrumpo)… ¡Exactamente!

(Alan nos avisa que nos queda solamente un minuto)

¿Cómo ves a tu país, México, en el teatro y el cine con respecto a otros países?

A:México es un país muy centralizado que sin embargo a lo largo de los años, en los que yo he trabajado profesionalmente, he visto como se ha abierto a la oferta de buen teatro, de buen cine, de buenos espectáculos musicales, etc. en todo el país. Pero sigue siendo la Ciudad de México un foco, vamos a decir, de atracción muy importante. Yo creo que hay una oferta muy, muy amplia de más de 60 teatros operando al mismo tiempo, con una gran diversidad. Hay muchísima gente joven, directores, dramaturgos nuevos. Eso me reconforta mucho porque eso quiere decir que hay interés y sobre todo mucho más preparación que antes.

Una, última pregunta entonces. ¿A parte de las artes escénicas, que otro tipo de arte haces?

A: Pues mira he hecho artes marciales (Angélica sonríe ampliamente), pero sobre todo practico el arte de la jardinería, que también es un arte. (“Y bueno para uno además…” añado mientras nos paramos).  ¡Exacto! Eso por decir algo.

Mientras caminamos hacia la entrada nos despedimos y el frío nos llega. Angélica Aragón desaparece tras la inmensa puerta de madera que da al vestíbulo, por donde horas antes había entrado el público que la vería en escena.  Alan y yo hablamos unos minutos más y me explica como los actores están abajo cenando rápidamente antes de que comience el siguiente espectáculo. La vida del teatro es dura y demandante. Al despedirnos me dice que me abrigué. Al irme siento una calidez única a pesar de que todo está lleno de nieve.

 

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